Según un empresario multado, “el 99% de los camiones van ilegales” Alemania emprende una exhaustiva campaña de inspección de la altura de los semirremolques.

Según denuncia el empresario sancionado, los policías germanos “no quieren saber nada de ti si no te diriges a ellos en alemán”. La policía alemana ha emprendido una campaña de vigilancia e inspección para comprobar si los camiones que circulan por su territorio cumplen con la normativa que limita la altura máxima de los semirremolques a 4 metros con un margen de tolerancia del 1%. Así, cualquier vehículo con un gálibo igual a superior a 4,05 metros que transite por las carreteras germanas es susceptible de recibir una sanción, que, por cierto, no es nada desdeñable.

La norma que limita la altura máxima a 4 metros en las carreteras germanas no es ni mucho menos reciente; lo que sí resulta novedoso es la exhaustiva labor de control que está protagonizando la policía alemana para controlar el gálibo de los vehículos industriales que ruedan por el país centroeuropeo. Según ha podido saber Todotransporte, varias empresas de transporte españolas están sufriendo esta campaña que raya en el acoso. Así, un transportista que prefiere no ser citado explica a esta publicación que la semana pasada uno de sus vehículos fue parado por la policía alemana en una carretera del sureste del país.

Cuantiosas sanciones La altura total del semirremolque alcanzaba los 4,15 metros, motivo por el cual le fue impuesta una multa de 2.990 euros. Los policías germanos pidieron al conductor el CMR, calcularon la distancia entre el origen y el destino consignados en la carta de porte (2.300 kilómetros) e impusieron una sanción de 1,30 por kilómetro recorrido, incluso aunque la mayor del parte de la ruta discurría fuera de las fronteras alemanas. “Dicen que esa sanción de 2.990 euros es una especie de caución, pero el recurso para recuperar esa cantidad es interminable”, explica el propietario del camión que fue objeto de la multa, quien subraya que hasta hace poco, la policía alemana “sólo tenía en cuenta los kilómetros realizados dentro del territorio alemán, pero ahora contabilizan todo el trayecto, desde el origen hasta el destino”.

El conductor se vio obligado a transbordar a mano la mercancía sobrante (piezas de automoción) a otra plataforma en el aparcamiento donde el camión fue detenido. “Y todo ello sin ofrecernos la posibilidad de ir escoltados” a algún almacén próximo, lamenta el empresario afectado, quien subraya que además, los policías germanos “no quieren saber nada si no te diriges a ellos en alemán”.

El problema no se solucionó con el trasvase de la mercancía sobrante, puesto que “el semirremolque bajado todavía estaba a 4,07 metros”, de manera que la empresa española tuvo que contratar a una compañía alemana que envió al lugar de los hechos una cabeza tractora “mega súper rebajada para sacar el remolque de Alemania a Francia”, lo que supuso el desembolso de otros 400 euros. “El 99% de los camiones van ilegales” El transportista español sancionado afirma que “el gran problema es que los grandes cargadores han configurado sus cargas y contenedores tipo para llenar los remolques Mega con 3 metros de altura de mercancía, por lo que los constructores de plataformas han vendido remolques Mega con una posición más baja a 2,85 metros”.

Teniendo en cuenta estos datos, incluso con la cabeza tractora más baja del mercado, es “imposible” que la altura no supere los 4,10 metros, por lo que “el 99% de los camiones van ilegales, tanto en Alemania como en España”, donde la limitación de altura también es -de momento- de 4 metros. ¿Por qué ahora? Algunos empresarios consultados por esta publicación sospechan que la intensificación de la vigilancia del gálibo de los camiones que circulan por las carreteras alemanas podría ser “una medida de presión de las compañías de transporte alemanas para quedarse con todo el mercado usando recursos de bajo coste con el pretexto de que las grandes flotas del Este de Europa, la mayoría de capital germano, están adaptadas para el transporte de automoción.

Sin embargo, algunas voces sostienen que esta supuesta adecuación a las normas no es cierta, puesto que la mayoría de los vehículos que integran esas grandes flotas circulan con una altura de 4,09 metros. “Si la ley es estricta para todos va a haber serios problemas”. Y es que, tal y como explica el empresario cuyo vehículo fue multado hace pocos días, “la configuración de camión Mega puro de rueda 60 es más caro, consume más, es menos seguro y su valor residual es mucho menor que el del vehículo estandard de rueda 70″.

Y no se trata de un caso aislado. De hecho, Todotransporte tiene conocimiento de que en las carreteras alemanas hay algunos aparcamientos para camiones donde los transportistas abandonan los semirremolques con exceso de gálibo, puesto que la modificación necesaria para que cumplan la limitación de altura es más costosa que el vehículo en sí.